prendo la chitarra e urlo quattro canzoni napoletane
alla foresta. Arriva l'uomo dell'ostello. Si tratta forse dell'ostello
+ bello di tutta la costa est d'australia. Leggiamo sul frigorifero
che possiamo prendere quelloche vogliamo e poi andare a pagare al bancone
del check in, leggiamo che nessuno controlla se rubiamo ma loro confidano
in noi e ci invitano a vivere questo clima di fiducia e fratellanza
che aleggia nell'aria. C'e' una chitarra ed un pianoforte. Accenno
un "Tu vuó fa l'americano" e un "'O sole mio"
e i presenti sembrano apprezzare e addirittura mi seguono nell'esecuzione,
pur non parlando assolutamente una parola di italiano. Il posto e' tranquillissimo.
Giusto di fronte all'ostello c'e' una colonia di Flying Foxes e cioe'
pipistrelli che possono pesare tra 600 g ed un chilo. Si nutrono di frutta
e si alzano puntualmente in volo verso le 8 di sera. Quando meno l'aspettavano
arriva il colpo di fortuna. Un ontadino della zona ci ha detto che ha
avuto a lavorare da lui una cafetera napolitana. Si era dimostrata un
ottima mano nei campi pero', si sono visti costretti a cacciarla dopo
che aveva dato da bere del caffe' all'unica gallina della fattoria. La
gallina ha gonfiato le sue piume come aghi di un riccio e non ed ha smesso
di fare uova. Adesso sembra un cantante punk piu' che una gallina ! Visitiamo
la rain forest vicina e troviamo un serpente sul nostro sentiero. Si tratta
di un serpente non velenoso. Lo vediamo li raggomitolato sul terreno,
nella sua foresta che ci guarda. Arriviamo nel mezzo di una cascata, o
meglio, la vediamo da un lato cadere trovandoci ai suoi piedi e dall'altro
la vediamo cadere pero' trovandoci a monte. Poi, un ragazzo nota una macchia
di sangue e scopriamo di trovarci in pieno territorio di sanguisughe.
Le sanguisughe sono animali molto interessanti, con un corpo estremamente
flessibile. La parte frontale e' praticamente una bocca aperta che va
cercando "la preda". Ne abbiamo fermate tante sulle scarpe che
si arrampicavano sui polpacci. E' incredibile come riescano a mantenersi
attaccati al corpo ed e' incredibile come possano crescere succhiando
il sangue, tutto questo senza farsi notare al tatto. Troviamo altri animali
per il cammino, diversi tipi di lucertole e vediamo un altra cascata.
Il tempo per le esplorazioni e' finito, la ricerca deve continuare ed
e' per questo che il giorno stesso della spedizione al parco decidiamo
di prendere il bus che, la mattina dopo ci porta a Sidney.
Version en
Castellano
Y seguimos
viajando hacia el Sur... La siguiente parada ha sido Brisbane, la capital
de Queensland. Es asombroso que lo primero que te sorprende de estas ciudades
es la limpieza y el orden que hay en ellas. Pareceria que tendria que
ser una cosa normal, no? Pero te das cuenta que tantas cosas que hay por
aqui enmedio de la calle no podrian existir en otros paises donde hemos
estado: alguien las habria robado, roto, o almenos ensuciado. Triste pero
cierto... Y otro shock: es Navidad! Es tan estranho ver las lucecitas
por la calle, oir los villancicos, ver a la gente corriendo por los centros
comerciales para conseguir todos los regalos... pero sin mangas y con
sandalias! Parece irreal, estamos a mas de 30 grados y no tenemos que
comprar regalos: no puede ser Navidad! Ni rastro de la Cafetera en Brisbane,
o sea que seguimos aun mas al sur. Los quilometros de autobus empiezan
a acumularse en nuestro trasero! Escogemos como parada practicamente al
azar un pueblecito llamado Bellingen, y el resultado no podia ser mejor.
Seguramente el mejor hostel de la costa este, por lo menos el mejor donde
hemos estado nosotros. Se trata de un encantador albergue de madera llevado
por una familia. La nevera esta llena, hay huevos frescos de las gallinas
que picotean por el jardin, cookies de chocolate hechos por los ninhos
en una jarra... Sirvete lo que quieras y ya nos pagaras luego. Con toda
esta confianza, el ambiente es inmejorable. Al otro lado del rio hay una
colonia de "zorros voladores", los murcielagos mas grandes del
mundo, que pueden pesar entre 600 gramos y un quilo! Cada dia hacia las
8 de la noche salen todos al mismo tiempo para ir a comer fruta, formando
una nube interminable. Son impresionantes! El dia siguiente nos internamos
por el bosque tropical en Dorrigo National Park, con el hombre del hostel
como guia. Encontramos una serpiente piton (no venenosa), un par de lagartos
inmensos, un wallaby (parecido al canguro)... Es increible la sensacion
de ver esos animales realmente en estado salvaje, encontrarlos por casualidad
al lado del camino por donde estás andando. Te da la sensacion
que eres todo un explorador... Por desgracia, esos no son los unicos bichos
que encontramos. Ya volviendo, por un camino humedo, empezamos a tratar
con otro especimen de la fauna local. Agh! Sanguijuelas! Brrr, solo de
pensarlo! Estan en el camino, debajo de las ojas, se pegan a tus botas
y van trepando con la esperanza de llegar a la piel! Afortunadamente nosotros
conseguimos irlas quitando antes de que llegaran a su objetivo (otro companhero
no tuvo tanta suerte), pero la verdad es que fue media horita bastante
estresante... Despues compensamos el mal rato con vistas inmejorables
del bosque tropical y de otras de las maravillas que esconde, como un
par de cascadas realmente impresionantes. De vuelta a Bellingen (que,
por cierto, es el pueblo del pianista que inspiro la pelicula Shine) tenemos
otro golpe de suerte: un campesino nos cuenta que la cafetera estuvo trabajando
en su finca, pero que tuvo que despedirla despues que una de las gallinas
provara el cafe y se quedara en el estado lamentable de la fotografia.
Seguimos buscando, siguiendo el rastro de gallinas afro que nos va conduciendo
siempre mas al sur...
English version
And we keep
going South... Next stop is Brisbane, Queensland's capital. It's a nice
and tidy city, with a lot of parks and areas to walk and relax. It's the
first big city we visit in Australia, and we are surprised by the christmas
lights, carrols and trees. It's really strange for us: it's really hot
(more than 30 degrees), and we don't have to buy presents... it can't
be Christmas! There's no trace of the Cafetera in Brisbane, so we keep
going South. We choose a small town to stop for the night and, without
expecting it, it becomes one of our best choices. The hostel of Bellingen,
runned by a family, is wonderful: a wooden house with a big terrace, a
nice kitchen where you can find fresh eggs from the house's animals, cookies
made by the children... Take what you want and later you tell us and pay.
Beetween all these things, the atmosphere there is wonderful! Not far
from the hostel there's a colony of flying foxes, the biggest bats in
the world (they can weight up to 1 kg!). Everyday, at about 8 in the evening,
they fly all toghether to go and eat fruit. It's a great show! Next day
we are going to the rainforest, in Dorrigo National Park, with the guy
from the hostel as a guide. We find a big piton snake (not venomous),
some large lizards, a wallaby... It's great to be able to see them in
the wild! But we also find another kind of fauna that we don't really
enjoy: leeches!!! Agh, they stick on your shoes and try to climb up to
the skin! We forget about the leeches when we explore another part of
the rainforest and its secrets, including two beautiful and impressive
waterfalls. We come back to Bellingen, and we discover that it's the town
of the great pianist who inspired the film "Shine". There we
are lucky again, and we found a man who tells us that the Cafetera was
working in his farm, but that he had to fire her because one of the hens
drank some coffee and the result was that one shown in the picture. We
keep traveling south, approaching Sidney... |