encuentran tiendas, una al lado de otra,especializadas en la venta de
botas altas de vaquero, con punta, gravadas y de mil colores distintos. Y sá, la gente las compra! Un montón de hombres se pasean
por la calle orgullosos con sus botas y su sombrero. Hablando de hombres
con botas y sombrero, visitamos la casa-museo de Pancho Villa, el famoso
revolucionario.La
atracción estrella es el coche en el que le mataron, donde aún
se pueden ver los agujeros de bala. Pero no hay ninguna pista de la cafetera,
y para quitarnos el disgusto nos vamos a comer "gorditas norteñas".
Creo que no es la primera vez que digo que la comida aquá está
muy buena, aunque bastante picante. Si alguien está intentando
seguir una dieta, Mèxico no es su paás. Por todas partes
encuentras comida, que además es muy barata y te la preparan en
un momento: tacos, burritos, gorditas, tortas... fastfood de calidad.
Hay miles de puestos callejeros y cafeteráas, al menos tres en
cada estación de autobuses, y además en cada parada sube
alguien a vender por si te da pereza bajar del bus (o "camión",
como lo llaman aquá). Y en camión seguimos bajando hacia
el sur, pasando por Hidalgo del Parral, famosa por ser el lugar donde
acribillaron a Pancho Villa (hasta han puesto una estrella dorada en el
lugar exacto), y llegando a Durango, otra de las ciudades coloniales del
norte. No muy lejos se encuentran los sets donde se han filmado muchásimas
pelis "del oeste". No nos interesa mucho ver un decorado conservado
como un parque de atracciones, pero nos llama la atención un caso
particular: en Chupaderos se conserva un antiguo decorado, con su banco,
su saloon, su iglesia, su oficina del sheriff y su cementerio a lo largo
de la clásica calle de tierra, pero que los habitantes del pueblo
más cercano han aprovechado para albergar sus casas y negocios.
El contraste del tápico pueblo del oeste, que además de
cae a trozos, con el cartel de la cocacola y la radio a todo volumen es,
por lo menos, chocante. Más al sur, llegamos a Zacatecas, la primera
de las llamadas "ciudades de la plata", de tradición
minera y con ricos edificios coloniales. Nos sorprende la diferencia con
las ciudades del norte, polvorientas y sin ninguna organización
aparente. Tenemos la sensación que podráamos encontrarnos
en una ciudad española. Pero muy cerca está el testigo de
un pasado y una civilización muy distinta de la española:
despuès de caminar unos kilómetros bajo el sol visitamos
nuestras primeras ruinas precolombinas, La Quemada, que aunque no tienen
la espectacularidad de las de más al sur, ya nos despiertan el
gusanillo de ver más. Los cactus, de proporciones increábles,
crecen por todas partes entre los restos de lo que habáan sido
una pirámide, un centro ceremonial, un campo de juego o simples
casas. Seguimos visitando ciudades coloniales, como Guanajuato, una población
encantadora con callejuelas diminutas que serpentean hasta desaparecer
en túneles excavados en la roca. Esta antigua ciudad minera es
ahora una ciudad universitaria y comercial que nunca se para. Los mercadillos,
los bares, las taqueráas... Uno de sus rincones más famosos
es el Callejón del Beso, tan estrecho que cuenta la leyenda que
dos amantes que tenáan prohibido verse se besaban desde sus balcones,
que estaban frente a frente. Aunque ellos acabaron muertos, ella en manos
de su padre rico y èl suicidándose en la mina donde trabajaba,
la tradición garantiza siete años de buena suerte a todas
las parejas que se besen en el tercer escalón. No hace falta decir
que nosotros cumplimos, nunca se sabe! Cuando llegamos a Morelia se está
celebrando una fiesta, con música y bailes tradicionales en la
plaza mayor. Allá provamos, como siempre, la especialidad del sitio,
en este caso el "gaspacho" (sá, con S), a base de trocitos
de fruta, zumo, requesón y salsa de chile. Increáble, pero
riquásimo! En Morelia, por fin, tenemos la primera pista sobre
la Cafetera. No muy lejos de allá se encuentra el Santuario de
las Mariposas Monarca, que emigran cada año desde Canadá
para pasar un invierno un poco más cálido en Mèxico.
Pero resulta que este año algunas de ellas, despuès de pararse
en el santuario, han decidido volar aún más lejos, hasta
llegar a Argentina. Los biólogos se están volviendo locos
intentando entender lo que pasa, y dicen tener una única pista
que no acaban de comprender: la foto de más arriba. Nosotros, por
supuesto, sá comprendemos, y nos dirigimos rápidamente a
Angangueo, el pueblo más cercano al Santuario. Temprano por la
mañana nos subimos a un autobús que nos deja a la carretera,
y caminamos unas dos horas para llegar a nuestro destino. Allá
quedamos asombrados por el espectáculo que nos ofrecen las mariposas.
Las que tenemos delante son una quinta parte de los 60 millones que cada
año llegan a la zona. Están colgadas de los árboles,
como racimos, y de lejos parecen simplemente hojas secas. Pero cuando
se apartan las nubes y les da el sol empiezan a abrir las alas, mostrando
sus colores amarillos y negros, y a revolotear por todos lados. No encontramos
rastro de la Cafetera, pero la caminata definitivamente ha valido la pena.
Cuando esperamos el bus en la carretera una familia de campesinos se ofrece
a llevarnos detrás de su camioneta, y volvemos a Angangueo con
la idea de seguir nuestra búsqueda en Ciudad de Mèxico.
Italiano
Prima di
cominciare il viaggio verso sud ci fermiamo a Chihuaua per un paio di
giorni. Il tempo necessario per provare la specialita' locale: las gorditas.
Si tratta di burritos che pero' invece di "avvolgere" il cibo
lo contengono. Si tagliano come fossero mini focaccie di 10 cm di diametro
e dentro ci si mette di tutto, ovviamente piccante. Chiuaua e' famosa
per altre due ragioni, la prima e' che qui si vendono ogni sorta di stivali
da "vacchero" ovvero cowboy, i colori spaziani dalla pelle di
vacca al fuxia brillantissimo. L'altra cosa famosa e' la "quinta
luz" ovvero la casa museo di Pancho Villa. Ci siamo fatti un giro
e sembra quasi che il mitico generale abbia vissuto li fino al giorno
prima. C'e' perfino la macchina con i buchi dei proiettili che immolarono
l'eroe messicano. Il posto dove fu ucciso e´Hidalgo del Parral,
una cittadina al sud di Chiuhaha dove ci rechiamo e dove troviamo una
stella d'oro sul luogo del delitto. Da Hidalgo, andando verso sud si incontrano
paesaggi da puro far west ed infatti, vicino Durango, dove decidiamo di
passare una notte ci sono due villaggi "Far West" nel senso
che uno di questi viene affittato alle troupe per girare film. Ci dirigiamo
in una di queste citta' e ci troviamo attorniati da un saloon, una banca,
un negozio dello sheriffo e tante altre costruzioni costituite solo dalla
facciata ! Ci sentiamo un po' nel far west, c'è pure il cimitero
dove dice che è interrato Clint Eastwood. In tanti ci hanno detto
che il meglio del messico si trova nella zona meridionale ed infatti ce
ne accorgiamo arrivando a Zacateca, citta' che a differenza delle altre
viste non presenta una struttura ippodamea e cioe´basata
su una struttura tipo "quaderno a quadretti". Da Zacateca ci
allontaniamo per un escursione di un giorno a "La Quemada" citta'
azteca che rappresenta il nostro primo incontro con una civilta' precolombiana,
proprio adesso che stavamo cominciando a stancarci delle citta' coloniali
che di fatto sono simili tra di loro. Il bus per le rovine ci lascia su
una strada e dobbiamo percorrere un paio di Km sotto al sole in una strada
che separa due boschi di cactus, si proprio boschi perche' sono grandi
come alberi. La scalata delle rovine ci fa assaggiare un mondo che forse
stavamo cercando dal nostro ingresso in mexico, un mondo completamente
differente che scompare in un tempo rapidissimo perche' distrutto dall'esercito
spagnolo, guidato da Cortez: il mondo precolombiano. Ritorniamo per la
notte a Zacateca, e' una citta' universitaria e questo fa si che la notte
gruppi di giovani spensierati riempiano le strade e si godono lo spettacolo
degli artisti di strada. Simile a Zacateca e' Guanajuato, solo che qua
le strade sono ancora piu' strette e s'intersecano a molte gallerie dando
alla citta' un ambiente che ricorda spesso un labirinto. Qui c'e' una
strada chiamata el callejon del beso dove la leggenda dice che vivevano
due amanti il cui amore era ostacolato dal padre di lei. Lei viveva nella
strada suddetta e nell'appartamento di fronte al suo, il suo uomo impossibile
riusci' ad affittare una stanza. La spiegazione di tutto questo e' che
la strada nel suo punto piu' stretto lascia solo 35 cm di spazio quindi
i due amanti potevano, affacciandosi dal balcone scambiarsi baci segreti.
Come tutte le storie tipo romeo e giulietta si concluse con la morte di
lei per mano del padre e la morte di lui, minatore, suicida in una miniera.
La tradizione dice che per avere buona fortuna di coppia bisogna baciarsi
sul terzo scalino di questa strada: compiamo il dovere e ci avviamo verso
l'ennesima tappa che ci porta a Morelia. Anche qui troviamo un'intensa
vita notturna con tanta gente strillando, mangiando e bevendo per la strada.
Ricorderemo Morelia per il Gaspacho e cioe' un bicchierone pieno di frutta
di stagione (papaya, ananas, anguria etc) mischiato con sale, formaggio
fresco, salsa in polvere e salsa piccante, praticamente una macedonia
piccante: buonissimo. A Morelia veniamo a conoscenza di un fatto curioso
che potrebbe essere d'importanza cruciale nelle nostra ricerca. Qui vicino,
ogni anno, verso dicembre succede che arrivano 60 milioni di farfalle
monarca che dopo aver percorso circa 4000 km, decidono di fermarsi qui
per trascorrere l'inverno e procreare. Il fatto incredibile e' che sembra
che quest' anno alcune di queste farfalle abbiano deciso di voler continuare,
fino ad arrivare in argentina. Uno biologo statunitense sta studiando
il curioso fenomeno e per il momento brancola nel buio. Ci ha mostrato
la foto che si vede ad inizio articolo e subito abbiamo capito cosa hanno
dovuto bere le farfalle per prolungare il loro viaggio cosi' tanto: caffe'
napoletano. Salutiamo il biologo e ci avviamo verso Angangeo citta' da
dove possiamo agevolmente partire alla volta della riserva dove vanno
queste farfalle. Il viaggio ci porta a 3000 metri d'altezza e devo dire
che non siamo proprio preparati al 100% per queste condizioni, comunque,
bussola alla mano ci avviamo per questa attraversata a piedi di 5 ore
per la montagna. Troviamo la colonia di Farfalle e devo dire che lo spettacolo
e´incredibile. Pendono a grappoli di migliaia e si confondono
con le foglie e non appena le tocca il sole si muovono e vanno a nutrirsi.
Della cafetera non c'è piu traccia, siamo arrivati ancora una volta
troppo tardi. E' probabile che vistasi fotografata sia fuggita. Continuiamo
la corsa verso sud, ci aspetta l'immensa Ciudad del Mexico. La ricerca
continua.
In english
Chihuahua
is a big city full of cowboys, walking proud with their hat, moustache
and leather boots. We visit the house of Pancho Villa, the famous revolutionary
and one of those tipical cowboys, and we learn a little bit more about
the history of Mexico. We also see the car where Pancho Villa was killed,
still with the bullet holes at the back. We don't find any clue about
the Cafetera and, what can we do to cheer up in a country with wonderful
food? The food here is excellent, cheap, and you find it anywhere at the
same moment you think in eating something. If you're on diet don't come
here, the temptation is too strong. We keep going south, through Hidalgo
del Parral y Durango, colonial capitals. Not far from Durango there's
a desert where several films had been shot, and you still can find old
sets representing the western towns. We go to Chupaderos, where some people
from the nearby town has occupied the old saloon, bank or sheriff office
to put their houses or businesses. Zacatecas is the first of the "silver
cities" that we visit, with a long mining tradition and rich colonial
buildings. Near the city, after a long walk under the sun, we find "La
Quemada", our first pre-hispanic ruins. Huge cactus surround the
rests of pyramids, sacred places, houses and a ball court to play "juego
de pelota", a sacred and ritual game. Then we see Guanajuato, a charming
city with small streets climbing up the hill and disappearing in tunnels
into the mountain. It's friday night, and the streets are full of people
and vendors. One of the most famous places is the "callejón
del beso" (street of the kiss), so narrow that the legend says that
two lovers used to kiss in secret from their balconies, one on each side
of the "callejón". The tradition also says that if a
couple kisses on the third step will have good luck and love for 7 years
(we do it, just in case!). We are lucky when we arrive at Morelia, there
is a party on the main square, with traditional dances and music. At last,
we find something about the Cafetera. A biologist that is studying the
strange behavior of the monarch butterflies that live not far from there
shows us the picture above. We go to Angangueo, and from there at the
"Santuario de la Mariposa Monarca" (santuary of the monarch
butterfly). There are millions of them, they came on November from Ontario,
in Canada, to spend the winter here. It's an incredible sight, seeing
them hanging in the trees and then, when the sun shows from behind a cloud,
flying everywhere around us. But, as usual, we are too late... the Cafetera
is nowhere to be seen... |