Le autorita' neozalandesi, dopo aver visto
che siamo stati in borneo e in thailandia decidono di svuotarci gli zaini
per essere sicuri che non trasportiamo droghe o cose del genere. I giorni
passati a Sidney hanno dato alla cafetera un margine di tempo che dobbiamo
cercare assolutamente di coprire, per cui affittiamo una macchina e cominciamo
il giro della terra che ha fatto da palcoscenico alla trilogia del "Signore
degli anelli". Prima tappa e' il Lago Tekapo. In una cornice che
in qualche modo ricorda le alpi se non fosse per la sensazione di profondita'
che da il cielo a queste latitudini e che soprattutto le lunghissime strade
diritte accentuano. Arriviamo al monte Cook. Il monte piu' alto dell'oceaniaE'
impressionante il ghicciaio che troviamo sotto di esso. Quello che affascina
qui e' sia il luogo dove uno si dirige, dico in senso generale sia la
strada che uno percorre per arrivarci. Ci fermiamo spesso davanti ad un
paesaggio mozzafiato in uno schermo, che e' il nostro occhio che mostra
quello che nessuno schermo cinematrografico puo' descrivere. Segue il
viaggio. Siamo a Oamaru. La citta' e' famosa per i pinguini. Infatti,
ben 2 colonie differenti di pinguini arrivano ogni sera sulle coste di
questa piccola citta'. Si tratta dei pinguini con la testa gialla che
e dei pinguini azzurri. QUesti ultimi arrivano in gruppi di 100/150 e
praticamente si mettono per tante aree del porto. Abbiamo trovato un cartello
stradale di "passaggio pinguini" ed infatti i pinguini passano
veramente ! La cosa piu' bella e' stata vedere che le autorita' hanno
industrializzato i pinguini facendo pagare i turisti per vedere il loro
passaggio mentre noi li abbiamo visti molto piu' da vicino e non in un
clima "tour-tipo". Catlins e' una zona abbastanza selvaggia
al sud. Abbiamo visitato in questa zona tante cascate bellissime e durante
una escursione notturna abbiamo avuto la possibilita' di vedere i vermi
luminosi ! Sono puntini verdi fosforescenti che si vedono dalle 11 di
notte in poi e che vivono in zone umide, come per esempio vicino alle
cascate o nelle grotte. Nella zona del Catlins abbiamo incontrato un Leone
Marino ed una foca. Incontrare gl animali nel loro habitat e' una cosa
incredibile. Trovare una foca nascosta tra le rocce permette di provare
una sensazione di scoperta come se quel animale fosse per la prima volta
visto da un uomo nel suo ambiente naturale, queste cose non si provano
quando si visita uno zoo e dove gli animali sono serviti su un piatto
d'argento. Un lungo viaggio per strade panoramiche dove spesso non incontriamo
nessuno per molti chilometri ci porta a Mildord Sound. Siamo nella zona
dei fiordi neozelandesi. Mildford suond e' di fatto una vallata immersa
per 400 m dal mare. L'incontro tra la bellezza di un paesaggio alpino
ed un mare dall'azzurro intenso e' la sublimazione del concetto di bellezza
riferito ad un paesaggio. Il tutto e' reso ancora piu' incredibile e magico
dal fatto che non piova e tutta la neve che si scioglie crea mille cascate
che spesso non riescono a completare il salto al mare perche' il vento
dissolve le particelle d'acqua. Fa freddo qui, la ricerca della nostra
amata cafetera ci ha portato agli antipodi dell'europa e oggi che e' natale
ci siamo fermati per dedicarci a noi e per "metabolizzare" quanto
vissuto fino adesso. Siamo a Queenstown e finalmente sappiamo qualcosa
della cafetera. E' stata qui alcuni giorni fa e ha deciso di fare da modella
per un'agenzia che offre bungy Jumping e cioe' salti da ponti per le vallate
della regione. Il titolare del negozio ci ha dato la foto che si vede
ad inizio articolo. La cafetera dopo aver intascato il contante dell'attivita'
si e' allontanata verso ovest. La ricerca continua.
Version
en Castellano
El
mensaje de Navidad de la Cafetera nos confirma lo que ya sospechabamos,
o sea que volamos a Nueva Zelanda. Analizando la textura y el color del
aveto que aparece en la foto llegamos a la conclusion que se trata de
una especie propia de la isla Sur, o sea que aterrizamos en Christchurch.
La bienvenida al aeropuerto es a lo grande: todas nuestras mochilas y
bolsas sufren una autopsia completa, detalle por detalle, y despues pasan
por un aparato que busca cualquier rastro de drogas! Nos preguntan si
hemos tomado drogas, y que si estamos seguros, porque sus máquinas
pueden descubrir cualquier rastro! Los funcionarios son muy amables, eso
si, y no paran de repetir que todo es pura rutina, porque hemos estado
en Tailandia. Y despues del saqueo, otra bonita sorpresa: frio! Uf, si
alguien sentia algo de envidia de las temperaturas veraniegas que estabamos
disfrutando, ahora ya puede estar tranquilo! Si, en teoria estamos en
verano, pero eso de Nueva Zelanda en realidad no esta tan lejos de la
Antartida, o sea que hemos tenido que volver a sacar el jersey de la mochila...
Decidimos que el mejor modo de movernos por este pais es alquilar un coche,
y conseguimos uno pequenhito. Nos lanzamos al asfalto, adentrandonos en
grandes extensiones de campos y bosques, con carreteras rectas que se
pierden en el horizonte y muy pocos lugares habitados. No es de estranhar,
si se piensa que Nueva Zelanda solo tiene 3.7 millones de habitantes!
Lo que si abunda, sin duda, son las ovejas. No es un topico, ahi estan,
creo que he visto mas en 5 dias que en toda mi vida! Nuestra primera parada
es el lago Tekapo, donde nos sorprende un paisaje alpino increible (y
un viento digno del paisaje!). Luego hacemos una corta visita al parque
nacional de Aoraki (Mt. Cook), y al glaciar mas grande de Nueva Zelanda,
que la verdad es que no es tan espectacular como podria parecer, ya que
sus kilometros y kilometros de hielo estan cubiertos por metros de tierra.
Desde ahi nos dirigimos a la costa este, a Oamaru, pueblo famoso por sus
colonias de pinguinos. Vemos pinguinos "de ojos amarillos",
una especie muy amenazada, desde un escondite especial encima de la playa
donde crian. La colonia de "blue penguins" es mucho mas numerosa,
y se tiene que pagar para entrar en la playa y disfrutar del privilegio
de verlos volver por la noche despues de un dia de pesca. Nosotros no
pagamos, y siguiendo los consejos de un chico suizo que esta en nuesto
hostel, esperamos en la carretera que lleva a la playa. No tenemos que
esperar mucho, que empiezan a aparecer los pinguinos despistados que en
vez de llegar a la playa como todos los otros llegan por otros sitios
y tienen que cruzar la carretera para llegar a los nidos desde detras.
Forman grupitos, miran si pasan coches, y se pasan un buen rato al lado
de la calle hasta que se deciden a cruzar. Seguimos hacia el sur, siguiendo
la costa, hasta otro parque natural, The Catlins. Ahi seguimos una carretera
espectacular a lo largo de playas y acantilados impresionantes. Encontramos
un par de leones marinos y una foca en distintas playas, durmiendo en
la arena, vemos unas cascadas en medio de un bosque antiquisimo, paseamos
por los restos fosilizados de un bosque de millones de anhos atras...
Los paisajes son increibles, cada rincon parece una postal. Los escenarios
del Senhor de los Anillos no son exagerados, ni hechos por ordenador:
aqui estan, y son tan impresionantes como parece! En la noche de Navidad
decidimos hacer un extra, dentro de nuestras posibilidades, y cocinamos
una buena cena, incluyendo pollo al horno! Continuamos siguiendo la costa,
que ya vuelve a subir en el lado oeste de la isla, y encontramos una de
las joyas de la corona de Nueva Zelanda: Fiordland. Llegamos a Milford
Sound, donde cogemos un barco para apreciar mejor la grandiosidad del
fiordo. Las grandes montanhas, algunas de ellas manchadas de nieve, caen
directamente hacia el mar, y forman un ancho canal que recorremos sin
dejar de sorprendernos a cada momento. Pasamos al lado de cascadas de
160 metros, y nos estremecemos al pensar que tenemos unos 400 metros de
agua debajo de nosotros. Un dia de Navidad inolvidable. Seguimos hacia
el norte, hasta llegar a Queenstown, la capital de los deportes de aventura,
y encontramos la foto de arriba como anuncio de un negocio de Bungie Jumping!
Corremos al sitio, pero una vez mas es demasiado tarde: el propietario
nos cuenta que la Cafetera trabajo como modelo por el anuncio, y despues
de conseguir el dinero se dirigio de nuevo hacia la costa.
English
version
The
Christma's message confirmed that the Cafetera was in New Zealand, and
analising the christmas tree on the picture we discovered that it could
only grew in the south island. When we land in Christchurch the welcome
couldn't be warmer: they empty all our bags searching for drugs! They
say it's a normal procedure, as we have been in Thailand... The other
surprise comes when we go out: it's cold! After Australia it seems the
Antartic, but actually it's not so bad, and it feels more like Christmas!
We decide that the best way to go around is by car, so we rent a small
one. We discover a green country with huge areas with no sign of human
existence. It's like being in a postcard, or in the movie The Lord of
the Rings! From Christchurch we go to Tekapo lake, which surprises us
with alpine landscapes, and then the Aoraki (Mt Cook) National Park, with
its huge glacier. We go to the coast in Oamaru, and we discover its cute
penguins! They are returning home all together at dusk, after a hard day
of fishing. We discover more wildlife on the south coast, where we find
seals and sealions on their incredible beaches. We sail along Milford
Sound, a fiord, one of the most impressive landscapes I can remember.
We arrive in Queenstown, where we finally have news of the Cafetera: we
find the picture above in an ad of a Bungy Jumping agency. The owner tells
us that she was working as a model for him, but that when she got some
cash she went back to the coast.
|